La Asociación Tejemaneje de Miguelturra, un colectivo de reciente creación formado por mujeres del municipio aficionadas al encaje de bolillos, ha desarrollado en la mañana de este lunes su primera actividad social con las usuarias del Centro de Estancias Diurnas de la localidad.
Teresa Sanz, representante de la asociación, explicaba que Tejemaneje se dedica “principalmente a los bolillos y a otras labores de costura” y que su andadura comenzó el pasado mes de octubre. Según indica, “esta es nuestra primera actividad social”, un proyecto que nace con el objetivo de integrarse en la vida del municipio. “Lo que queremos desde la asociación es participar en las actividades del pueblo y colaborar con diferentes y colectivos”, señala.
La actividad desarrollada en el Centro de Día ha consistido en un taller demostrativo y participativo que busca ofrecer a las usuarias una experiencia entretenida y lúdica. Sanz subraya que Tejemaneje es “una asociación muy joven”, pero que, aun así, ya tiene actividades programadas hasta final de año y trabaja en la planificación de un proyecto más ambicioso para el futuro.
En su debut social, el colectivo ha impartido este taller, que ha tenido una duración de dos horas aproximadamente, pero ya comentaban que, si la acogida es positiva y la disponibilidad del centro lo permite, la intención es repetir la experiencia. “En principio serán talleres puntuales, pero si a ellas les gusta, volveremos”, apuntaba Sanz.
Tras esta iniciativa, Tejemaneje tiene previsto participar en el Belén Viviente del 27 de diciembre, organizado por la Hermandad del Cristo de la Piedad. “Nos pusimos a su disposición, les pareció estupendo y vamos a participar. Estamos preparando todo para que se adapte al ambiente del Belén Viviente”, explica.
La representante destaca también el origen del colectivo: la asociación nace del curso de encaje de bolillos de la Universidad Popular, donde varias participantes decidieron unirse para dar continuidad al trabajo y promover nuevas propuestas. “Nos juntamos unas cuantas y hemos tirado para adelante, por hacer algo más de lo que es el propio curso”, indica.
Sanz confía en que esta primera actividad resulte significativa para las usuarias del Centro de Día: “Esperemos que les guste, que se lo pasen bien, que se diviertan… ese es nuestro objetivo”.