El Miguelturra Fútbol Sala sumó una victoria de enorme valor en la siempre complicada pista del colista, el Chillón, en un partido mucho más sufrido de lo que indicaba la clasificación y que terminó resolviéndose de manera agónica, a falta de sólo 14 segundos. Los churriegos demostraron carácter y pegada en los instantes decisivos para mantenerse invictos y a sólo un punto del liderato.
El choque comenzó de la mejor manera posible para el Miguelturra FS, que en los primeros compases ya mandaban en el marcador con un 0-2 gracias a los goles de Mario Céspedes y Javi Golderos. Sin embargo, esa ventaja temprana trajo consigo cierta relajación que permitió a un Chillón renovado, reforzado con varios fichajes, crecer con el paso de los minutos y recortar distancias antes del descanso.
Pese a que el dominio del juego fue mayoritariamente churriego, el Miguelturra FS no ofreció su versión más brillante. Aun así, dispuso de numerosas ocasiones para ampliar la renta, topándose con la falta de acierto y con un rival que no dejó de creer. En defensa, el guardameta Alex volvió a ser clave con varias intervenciones de mérito que evitaron males mayores.
Tras el descanso, Rober Lozano firmaba el 1-3 en el minuto 25, pero lejos de sentenciar, ese tanto espoleó a los locales. Chillón se lanzó al ataque y consiguió una sorprendente remontada, llegando a colocarse 4-3 a falta de cuatro minutos, ante el asombro de propios y extraños.
Cuando el partido parecía escaparse, emergió la casta del conjunto miguelturreño. Mario Céspedes volvió a aparecer para igualar el marcador. Y, cuando todo apuntaba al empate, Pepe Díaz anotó el definitivo 4-5 a sólo 14 segundos del final, desatando la locura en el banquillo y en la grada visitante.
Más allá del sufrimiento, lo realmente importante fue la victoria, que permite al Miguelturra FS cerrar la primera vuelta como el único equipo invicto de la competición y mantenerse a sólo un punto del líder, La Solana. Precisamente, la próxima jornada los churriegos rendirán visita a La Solana en un duelo clave, cargado de expectación y con un ambiente que se prevé muy caliente.
Mención especial merece la afición churriega, que volvió a desplazarse en masa hasta Chillón pese a la distancia, el mal tiempo y el horario tardío, demostrando una vez más que este equipo nunca camina solo.
Ahora toca corregir errores, recuperar sensaciones y centrarse plenamente en el gran reto de la próxima jornada. El ambiente en el vestuario es inmejorable y la ilusión es máxima de cara a una cita que puede marcar el devenir de la temporada.