El Miguelturreño Féminas puso este fin de semana el broche final a la temporada con un empate sin goles frente al Lominchar (0-0) en un partido marcado por la emoción del adiós de María Yébenes, veterana jugadora del conjunto churriego que cuelga las botas tras más de dos décadas disfrutando del fútbol. La capitana naranja, una de las futbolistas más importantes del equipo durante los últimos años, recibió el cariño de compañeras, cuerpo técnico, afición y familiares en una despedida muy especial. Y es que Yébenes ha sido un referente dentro y fuera del terreno de juego desde que, siendo muy joven, se incorporó al primer equipo, convirtiéndose con el paso del tiempo en un ejemplo para las generaciones más jóvenes por su humildad y compromiso.
En el plano deportivo, el encuentro terminó sin goles, aunque el Miguelturreño Féminas fue claramente merecedor de un mejor resultado. El conjunto dirigido por Pilar León dispuso de las ocasiones más claras y dominó buena parte del choque, reclamando además un penalti sobre María Peralta que el colegiado no señaló. Antes del descanso, el equipo churriego tuvo dos oportunidades muy claras para adelantarse en el marcador, pero la falta de acierto impidió que llegara el premio.
Tras el paso por vestuarios, Pilar León pidió a sus jugadoras un punto más de intensidad para buscar la victoria, aunque el encuentro se complicó en el minuto 75 con la expulsión de Silvia Murcia por doble tarjeta amarilla. Con una futbolista menos, el Miguelturreño Féminas tuvo que multiplicarse en defensa para conservar el empate. Aun así, todavía dispuso de una última ocasión en las botas de María Peralta para llevarse el triunfo, aunque finalmente el marcador no se movió.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde llegó en los últimos minutos del encuentro, cuando María Yébenes saltó al terreno de juego pese a arrastrar una lesión que le impidió ser titular. Pilar León quiso que la capitana tuviera su merecida despedida sobre el césped en un instante cargado de emoción tanto para la jugadora como para sus compañeras, familiares, amigos y su pareja, presentes en la grada. El homenaje continuó tras el pitido final, cuando Yébenes fue manteada por sus compañeras y recibió numerosos regalos y recuerdos, además del aplauso y cariño de toda la afición churriega.
“Esperamos que disfrutara de este homenaje y le deseamos lo mejor, además queremos que siga vinculada al equipo de otra manera”, ha señalado Pilar León a este diario.
Con este empate, el Miguelturreño Féminas cierra su primera temporada en Preferente tras el ascenso conseguido el pasado curso con una meritoria quinta posición y 53 puntos. El equipo ha permanecido durante gran parte del campeonato en la zona alta de la clasificación, por lo que la nota sin duda debe ser positiva ya que este debe ser el camino para seguir creciendo y, quién sabe, si aspirar más en un futuro cercano.

