La Plaza de Toros de Miguelturra vivió en la tarde de este sábado 27 de junio una de esas citas llamadas a quedar en la memoria de la afición ciudadrealeña. Cerca de 3.000 espectadores llenaron los tendidos del coso churriego para asistir a una corrida histórica organizada con motivo del Día de la Provincia. Un festejo que reunió por primera vez en un mismo cartel a los seis matadores de toros en activo de la provincia de Ciudad Real y que, además, tuvo un marcado carácter emotivo al formar parte de la temporada de despedida de Víctor Puerto.
Con toros de la ganadería de Alcurrucén, bien presentados y de juego desigual, la tarde dejó momentos de gran nivel artístico y permitió que tres de los espadas abandonaran el coso por la puerta grande.
Aníbal Ruiz fue uno de los grandes triunfadores del festejo. El de Alcázar de San Juan, afincado en Miguelturra, firmó una actuación seria y templada, entendiendo a la perfección las condiciones de su oponente y logrando conectar con los tendidos gracias a una faena asentada y de notable calado, rubricada con la espada para cortar dos orejas.
También Antonio Linares rayó a gran altura. El torero de Tomelloso dejó algunos de los pasajes más inspirados de la tarde, mostrando gusto, empaque y profundidad en una labor que terminó conquistando por completo al público asistente. Su actuación fue reconocida igualmente con un doble trofeo y la consiguiente salida a hombros.
El tercero en cruzar la puerta grande fue Carlos Aranda. El joven espada daimieleño volvió a evidenciar las cualidades que le han convertido en una de las referencias del escalafón provincial, protagonizando una faena entregada y de gran conexión con los aficionados, lo que le valió también el corte de dos orejas.
Menos fortuna tuvieron Víctor Puerto, Luis Miguel Vázquez y Fernando Tendero, quienes, pese a dejar detalles de calidad y entrega durante sus respectivas actuaciones, se toparon con astados de menores opciones, lo que les privó de obtener mayores recompensas. Especialmente emotiva resultó la actuación de Víctor Puerto, ovacionado por el público en una temporada muy especial para el torero, inmerso en su adiós a los ruedos.
El festejo puso el broche final a la programación organizada durante toda la semana con motivo del Día de la Provincia en Miguelturra, consolidándose como uno de los actos más multitudinarios y esperados de la celebración.
Tras la corrida, el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, mostró su satisfacción por el desarrollo del festejo y destacó que cerca de 3.000 aficionados pudieron disfrutar de una corrida «muy bien presentada», subrayando además el gran nivel ofrecido por los seis matadores de la tierra. Valverde consideró que el espectáculo constituyó «el mejor broche» para los actos del Día de la Provincia y valoró muy positivamente el ambiente vivido en la plaza de toros de Miguelturra.
Por su parte, el vicepresidente de la Diputación, Adrián Fernández, defendió la tauromaquia como «un espectáculo legal y reglado» y como una de las principales señas de identidad de la provincia de Ciudad Real. Asimismo, puso en valor la apuesta institucional por respaldar el sector taurino y destacó el carácter excepcional de un cartel que reunió a los seis matadores ciudadrealeños en activo, coincidiendo además con la temporada de despedida de Víctor Puerto.

