El Muxismo Rock celebró este sábado su vigésima edición con una noche muy especial en el CERE de Miguelturra, donde cerca de 800 personas se dieron cita para conmemorar las dos décadas de trayectoria de un festival que nació en 2004 y que se ha convertido en una de las citas musicales consolidadas en el municipio y en la comarca.
El aniversario contó con un mayor respaldo por parte del Ayuntamiento de Miguelturra, promotor del evento, aumentando el presupuesto del mismo, además de volver a contar con la organización y producción de Francisco Manuel Peco. Sobre el escenario se sucedieron seis bandas que ofrecieron una noche marcada por el punk, el rock y la música de raíz, prolongándose la fiesta hasta bien entrada la madrugada.

El encargado de abrir esta edición tan especial fue Moby Dick, una elección cargada de simbolismo. El grupo, cuyas canciones ya sonaron en la primera edición del festival en 2004, volvió a subirse al escenario dos décadas después para inaugurar una noche en la que la historia del Muxismo Rock estuvo muy presente.
Tras ellos llegó Dura Calá, una de las sorpresas de la noche y una de las actuaciones que más conectó con el público. La banda cumplió con las expectativas y protagonizó un directo que terminó convirtiendo a buena parte de los asistentes en nuevos seguidores de su propuesta.
El plato fuerte llegó después con Envidia Kotxina, que pisaba por primera vez el escenario del Muxismo Rock. La formación ofreció un concierto cargado de fuerza y energía que hizo bailar a las cerca de 800 personas presentes, con un repertorio en el que no faltaron canciones coreadas por un público que volvió a demostrar su fidelidad al festival.


Uno de los momentos más esperados de la noche llegó con Maldito Matas. La banda churriega regresaba al Muxismo Rock después de que el pasado año tuviera que interrumpir su actuación por problemas de salud. En esta ocasión pudieron completar su concierto y lo hicieron derrochando energía desde el primer momento.
El grupo presentó sus ‘Himnos desde el infierno’ y sus últimos temas publicados, además de contar con la colaboración de Manuel Sánchez ‘El Moski’, que subió al escenario para interpretar ‘Espinas’. También hubo espacio para el recuerdo de la escena punk churriega con un tema de Julio Yébenes, cantante de Malditio Matas, que ya interpretó con La Kalaña, banda de punk rock de la vieja escuela formada en Miguelturra a comienzos de los años 2000.
Durante más de una hora, Maldito Matas repasó canciones como ‘El Pozo’, ‘Pellejo y Huesos’ y ‘Cuida tu barrio’, antes de afrontar la recta final con ‘El alma del León’, ‘Perder para vencer’ y ‘La Voz de los Malditos’, entre otros temas, con la que cerraron una actuación especialmente esperada por el público local.
La banda churriega afronta además una etapa de crecimiento en el panorama nacional tras su incorporación a El Garaje Producciones. El grupo continúa sumando fechas a una gira que próximamente les llevará a Burgos, donde serán teloneros de Los De Marras el 7 de noviembre.

Con la noche ya avanzada, tomó el relevo Kamikazes, formación procedente de los barrios madrileños de Carabanchel y Vallekas que regresaba al Muxismo Rock después de su participación en la edición de 2023. Su propuesta volvió a enganchar al público con un directo potente y diferente que mantuvo la actividad en el CERE hasta pasadas las tres de la madrugada.
La encargada de poner el punto final a esta vigésima edición fue Yeska, banda de Herencia que cerró una noche que ya se acercaba a las cinco de la madrugada y que sirvió para poner el broche a dos décadas de historia compartida.
El vigésimo aniversario ha servido así para reivindicar la trayectoria de un festival que nació en 2004 y que, dos décadas después, continúa reuniendo a público y bandas en Miguelturra. Una continuidad sustentada tanto en el respaldo institucional como, especialmente, en la fidelidad de un público que año tras año sigue respondiendo a la llamada del Muxismo Rock.

