El aparcamiento disuasorio situado en el centro de Miguelturra, con acceso a vehículos por la calles Botija y a peatones también por la calle Carnaval, volverá a estar abierto al tráfico y al uso ciudadano a partir de este viernes una vez finalizada una nueva fase de los trabajos de adecuación y señalización que se han llevado a cabo en el recinto.
Las actuaciones realizadas han permitido mejorar la organización del tráfico en el interior del aparcamiento, con la delimitación del carril central destinado a las entradas y salidas, las plazas reservadas para personas con movilidad reducida, la cuadrícula destinada a vehículos autorizados y el espacio específico para motocicletas.
El concejal de Obras y Servicios, Emiliano Domínguez, ha explicado que esta actuación forma parte del proceso de adecuación progresiva del espacio y ha detallado los criterios técnicos que han marcado el desarrollo de los trabajos.
Uno de los aspectos que todavía queda pendiente es la señalización mediante pintura del resto de las plazas de estacionamiento. Según ha explicado Domínguez, el Ayuntamiento ha optado por esperar para evitar que el trabajo se deteriore antes de tiempo y, con ello, generar un gasto innecesario. El concejal ha señalado que, en esta fase, se ha priorizado la señalización de aquellos elementos que resultan fundamentales para ordenar la circulación, mientras que el resto del recinto continuará funcionando con el estacionamiento libre y ordenado que los conductores vienen realizando desde la apertura del aparcamiento.
“El resto se mantendrá de momento así porque la grava aún debe asentarse más”, ha explicado Domínguez, quien ha indicado que los técnicos municipales aconsejan dejar pasar el invierno para que el agua de lluvia contribuya a asentar y limpiar el terreno de piedras y chinas sueltas. De esta manera, el Ayuntamiento esperará a comprobar la evolución del terreno antes de acometer el pintado completo. “Una inversión en pintura completa sobre una superficie sin asentar del todo resultaría muy costosa, tanto por el material como por la mano de obra, y en pocos días la pintura se levantaría”, ha apuntado el edil.
La intención es volver a valorar la situación una vez pasado el invierno y decidir entonces si se procede a pintar todas las plazas o cuál es la solución más adecuada.
Un aparcamiento con 60 plazas y una elevada ocupación
El responsable municipal de Obras y Servicios también ha defendido la utilidad del aparcamiento disuasorio ante las críticas surgidas en redes sociales sobre la necesidad de esta infraestructura. Domínguez ha asegurado que las 60 plazas disponibles están “prácticamente llenas a diario”, lo que, a su juicio, evidencia la demanda existente de estacionamiento en esta zona del municipio.
El concejal ha destacado especialmente la ubicación del aparcamiento, próximo a diferentes servicios y espacios de actividad del centro de Miguelturra. En este sentido, ha recordado que vecinos de la localidad se desplazan diariamente hasta esta zona para realizar sus compras en el Mercado Municipal y otros establecimientos de comercio de proximidad, acudir al Ayuntamiento o realizar diferentes gestiones en dependencias como la Guardia Civil.
Desde el equipo de Gobierno se considera, por tanto, que el aparcamiento cumple una función de descongestión del tráfico y facilitación del estacionamiento en el centro urbano, al tiempo que ofrece una alternativa a quienes necesitan desplazarse hasta esta zona de Miguelturra.
Con la reapertura prevista para este viernes, el aparcamiento recuperará su funcionamiento habitual mientras continúan los trabajos de asentamiento del terreno y queda pendiente la decisión sobre la señalización completa de las plazas. Domínguez ha defendido finalmente que la actuación supone una inversión destinada a mejorar un servicio utilizado diariamente por vecinos y visitantes, con el objetivo de facilitar el estacionamiento y contribuir a descongestionar el tráfico en el centro de Miguelturra.