Miguelturra ha cerrado con un balance muy positivo la segunda edición del Festival ‘A un tono’ de Tuba y Bombardino, que se ha celebrado del 23 al 25 de octubre con una programación que ha convertido al municipio en punto de encuentro para profesionales, estudiantes y aficionados a los instrumentos de viento metal grave. Organizado por el Ayuntamiento de Miguelturra, la firma ‘A un tono’ y la Escuela Municipal de Música y Danza, el festival ha combinado clases magistrales, talleres colectivos, ensayos, una feria técnica especializada y tres conciertos gratuitos que han contado con una destacada respuesta del público.
La cita ha reunido a decenas de alumnos procedentes de diferentes puntos de la geografía española, que han tenido la oportunidad de formarse con músicos y docentes de reconocido prestigio. Entre ellos se encontraban Jonathan Sevilla, del Conservatorio de Alcalá de Henares y la Orquesta de la Comunidad de Madrid; José Manuel Vázquez, catedrático del Conservatorio de Palma de Mallorca; David Sanz, del Conservatorio de Castellón; Manuel Melchor, de la Banda de la Policía Nacional; Miguel Victorio, de la Banda Inmemorial del Rey; y el miguelturreño Ángel Ocaña Moraga, profesor del Conservatorio de Guadalajara y solista internacional.
Además de las actividades formativas, el encuentro ha permitido conocer las últimas novedades en instrumentos y accesorios gracias a una feria técnica que ha acercado a Miguelturra productos y marcas especializadas del sector.
Una apuesta por la formación y la cultura
La inauguración oficial tuvo lugar el viernes 23 de octubre en la Casa de la Cultura, en un acto en el que participó el alcalde de Miguelturra, Luis Ramón Mohíno, quien felicitó a la organización por impulsar una iniciativa que combina aprendizaje y difusión cultural. El regidor destacó que el festival «no se trata sólo de disfrutar de grandes conciertos, sino de aprender, perfeccionar técnicas, compartir experiencias y crear nuevos vínculos y amistades». Asimismo, subrayó que «estos días volvemos a convertirnos en punto de encuentro para músicos, profesores, alumnos y aficionados que comparten esta pasión«.
Por su parte, el director de la Escuela Municipal de Música y Danza, Ángel Ocaña Sánchez, gradeció el respaldo del Ayuntamiento y el trabajo de los organizadores. También animó al alumnado a aprovechar la experiencia y aprender de los profesores participantes. «Tenéis unas fuentes maravillosas de las que beber; estrujadlos al máximo, que os expliquen todo y preguntadles todo porque son los mejores«, señaló, antes de desearles que aplicaran los conocimientos adquiridos a sus estudios y a su futuro profesional.
Ángel Ocaña Moraga, coorganizador del festival a través de la firma ‘A un tono’, puso el acento en la oportunidad que supone acercar a la localidad instrumentos, marcas y productos especializados. Según explicó, «estamos trayendo a Miguelturra cosas y marcas que no se ven ni siquiera a nivel europeo, novedades a nivel mundial». El intérprete y profesor miguelturreño también expresó su satisfacción por el compromiso del municipio con esta iniciativa y afirmó que «es un orgullo ver cómo un pueblo fantástico como Miguelturra sigue apostando de forma tan decidida por la cultura y dando espacio a instrumentos que muchas veces son los grandes desconocidos«.
Tres conciertos para cerrar el festival
La programación musical ha sido uno de los principales atractivos de esta segunda edición, con tres actuaciones de entrada libre repartidas entre la Casa de la Cultura y el CERE (Centro de Exposiciones y Representaciones Escénicas). El viernes, durante la apertura oficial, Ángel Ocaña Moraga protagonizó el estreno absoluto de una obra para tuba sola. La jornada concluyó con la actuación la formación de profesores ‘Auntono Tuba Quartet’, que recibió una buena acogida del público.
El sábado 24, el CERE acogió una doble propuesta musical. En primer lugar, el quinteto de metales Calatrava Brass Wind Metals presentó su programa ‘Raíces de España’, en el que destacó una interpretación del célebre Zapateado de Sarasate con la tuba como instrumento solista en una tesitura aguda. A continuación, la Banda de la Escuela de Música ofreció un recorrido por algunas de las bandas sonoras más conocidas del cine. Obras vinculadas a películas como El hombre de la máscara de hierro, Cinema Paradiso, El fantasma de la ópera, El último mohicano y West Side Story acompañaron a la proyección de escenas cinematográficas.
El broche final llegó en la mañana del domingo 25 con el concierto de clausura del Ensemble de Tubas y Bombardinos, una formación de cerca de 40 instrumentistas integrada por alumnado y profesorado del festival. Su repertorio, marcado por los ritmos festivos y las influencias del swing y el jazz al estilo de Glenn Miller, puso en pie al auditorio y cerró tres jornadas dedicadas a la música y al aprendizaje compartido.
Con esta segunda edición, el Festival ‘A un tono’ refuerza la presencia de Miguelturra en el panorama nacional de la tuba y el bombardino, consolidando una propuesta que combina especialización musical, intercambio de conocimientos y acceso gratuito a conciertos de calidad.