El Carnaval de Miguelturra, declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, no solo ha vuelto a llenar las calles de color y tradición, sino que también ha sido escenario de intervención socioeducativa. La iniciativa ‘Bajo la Máscara – Educación de Calle en Carnaval’, impulsada por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Miguelturra junto a la Asociación Pokhara a través del programa EMPU-G, ha alcanzado a más de 420 personas durante su desarrollo los días 14 y 17 de febrero.
La actuación se llevó a cabo en horario nocturno, entre las 22h y las 02h, en los puntos de mayor concentración festiva: Parque Doctor Fleming, Plaza del Ayuntamiento y entorno de la Calle Carnaval. Un equipo profesional del ámbito social y educativo trabajó a pie de calle, interactuando principalmente con jóvenes y adultos de entre 16 y 35 años en la primera jornada, ampliándose hasta los 40 años en la segunda, adaptándose así a la realidad del espacio público durante las noches de mayor afluencia.
Datos que reflejan el alcance de la intervención
En términos cuantitativos, la iniciativa dejó cifras significativas:
- 196 cuestionarios realizados durante la primera noche para actualizar el análisis de la realidad festiva.
- 217 interacciones directas registradas con participantes.
- 400 tapas protectoras para vasos distribuidas como medida preventiva frente a la sumisión química.
- Más de 360 preservativos entregados dentro de la estrategia de promoción de la salud sexual.
Además, se grabó contenido audiovisual —con consentimiento informado— centrado en mensajes de autocuidado, prevención y consumo responsable, especialmente dirigido a la población joven. Este material será difundido a través de los canales oficiales del Centro Joven y del programa EMPU-G, con un impacto potencial que supera los 1.700 perfiles en redes sociales, ampliando así el alcance más allá del propio espacio festivo.
Convivencia adecuada y alta receptividad
Desde el análisis cualitativo posterior, se destaca un clima general de convivencia adecuado y una alta receptividad por parte de la población participante. No fue necesario intervenir en ningún caso por sospecha de sumisión química durante las jornadas de actuación.
Los discursos recogidos reflejan una presencia significativa de mensajes vinculados al autocuidado, la hidratación, el descanso y la toma de decisiones responsables, evidenciando que la sensibilización directa en el entorno festivo genera impacto real.
Según la coordinadora del proyecto, la educación de calle permite “estar presentes en el lugar donde se desarrollan las dinámicas reales, comprender el contexto desde dentro y generar espacios de diálogo sin juicio”, lo que facilita detectar necesidades y fortalecer una convivencia festiva basada en el respeto.
Una intervención integrada en la identidad festiva local
‘Bajo la Máscara’ reafirma así el valor de la intervención socioeducativa contextualizada en el espacio público, demostrando que la cercanía profesional y el conocimiento del territorio son herramientas clave para contribuir a un Carnaval más consciente y responsable.
Con esta actuación, el Centro Joven y la Concejalía de Juventud consolidan una línea de trabajo que integra prevención, acompañamiento y participación activa dentro de una de las celebraciones más emblemáticas de Miguelturra, apostando por un modelo de ocio donde la diversión y el cuidado caminan de la mano.
