El Carnaval de Miguelturra ya está en marcha. El Centro de Exposiciones y Representaciones Escénicas (CERE) acogió el esperado pregón inaugural, que este año ha corrido a cargo del influencer y creador de contenido Álvaro Casares, en un acto multitudinario que reunió a autoridades, peñas, vecinos y visitantes en la primera gran concentración de los carnavaleros en esta Fiesta de Interés Turístico Nacional. Casares tiró de bromas y chascarrillos, haciendo referencia a su abuela y especialmente al toque manchego. El joven ha conquistado al público churriego con un disfraz tan original como identitario: un plato de ‘Migas Castellano-Manchegas’.
Álvaro Casares, con raíces en la vecina localidad de Villamayor de Calatrava, ofreció un discurso basado en el costumbrismo que lo ha hecho viral en redes sociales, donde suma millones de seguidores. Casares reivindicó la esencia del Carnaval de Miguelturra frente a otros desfiles más comerciales: «Me gusta nuestra máscara porque es un símbolo de resistencia. Mientras en otros sitios el carnaval es un escaparate de ponerse bonitos, aquí nació el anonimato, el trapo viejo y el ¿a qué no me conoces?».

El discurso de Casares fue un despliegue de humor muy manchego, basado en la observación cotidiana y el cariño a las raíces. El pregonero hizo un recorrido por los pilares de la identidad regional: desde el eterno debate entre las migas y las gachas hasta las menciones al Quijote o al aeropuerto de Ciudad Real, arrancando carcajadas constantes con su «retranca» característica.
Uno de los momentos más destacados fue su emotivo y cómico homenaje a la figura de la «abuela manchega», personificada en su abuela Juliana. Casares describió con precisión esas situaciones que cualquier churriego reconoce como propias, como el ritual de dar dinero a escondidas tras sacarlo del sujetador: «Hay más dinero negro en el sujetador de una abuela manchega que en toda Suiza», llegó a bromear, desatando la ovación del público. Así, durante su intervención no faltaron las referencias y anécdotas sobre la idiosincrasia manchega.
Casares también tuvo palabras de emoción para Serafín Delgado, el Rey del Carnaval, y celebró la modernización de la fiesta al felicitar a la primera pareja de hombres en ser nombrados Máscaras Mayores: Juan Carlos Pérez y Miguel Ángel Ruiz. Este hito fue calificado por el pregonero como un paso natural y necesario para una fiesta que siempre ha sido libre, destacando el avance en derechos LGTBI dentro de las tradiciones populares.
El ambiente, cargado de expectación desde horas antes, confirmó que el municipio estaba deseando dar el pistoletazo de salida a una de sus celebraciones más emblemáticas. Música, disfraces y el inconfundible colorido carnavalero, con las Máscaras Callejeras en cada rincón, comenzaron a impregnar el recinto, marcando el inicio de unos días llamados a llenar las calles de alegría y tradición.
La jornada comenzó por la tarde con la recepción oficial en el Ayuntamiento. Allí, el alcalde, Luis Ramón Mohíno, junto a la concejala de Festejos, Carmen María Mohíno, y el concejal de Turismo, Miguel Ángel García, recibieron al pregonero. Al acto también asistieron el subdelegado del Gobierno en la provincia de Ciudad Real, David Broceño; el diputado provincial, Carlos Martín de la Leona, en representación de la Diputación Provincial, y el resto de la Corporación Municipal.
La comitiva estuvo acompañada por figuras clave del carnaval, como el Rey del Carnaval, el presidente de la Asociación de Peñas, Diego Rodríguez; las Máscaras Mayores de 2025, Esther y Berna Martínez, y quienes serán proclamados oficialmente este 2026, Miguel Ángel Ruiz y Juan Carlos Pérez.
La comitiva se dirigió al Palacio del Carnaval (CERE) escoltada por la música de la Charanga Alhiguí y el color de la Peña Los Segadores, organizadores de la tarde, desafiando un frío invernal que no pudo frenar el entusiasmo de los vecinos hasta llegar en primera instancia a visitar el MOMO (Museo del Carnaval), único en España.
El alcalde de la localidad, Luis Ramón Mohíno, incidió en que “vamos a disfrutar, va bajando el viento, se van acabando los trenes de borrascas y yo creo que vamos a poder tener unos días en los cuales podamos echarnos a la calle y disfrutar de nuestro carnaval y de nuestra fiesta”. Además, remarcó que “los vecinos estaban deseando que comience el Carnaval”. Luis Ramón Mohíno incidió en que el deseo es que “la gente lo pase muy bien, que disfrute, que los que vengan se sientan a gusto, que nosotros también aquí en Miguelturra disfrutemos de esta música, de este color y de esta diversión”.
Por su parte, la concejala de Cultura y Festejos, Carmen María Mohíno, expresó su satisfacción por el ambiente que ya se respiraba en el municipio. La concejala expresó su deseo de “compartir con todas las peñas, con toda la gente del Carnaval y sobre todo de que todo salga bien y que cuando terminemos hagamos un gran balance”.
Minutos antes de subir al escenario, el propio Álvaro Casares confesaba sentirse emocionado ante un CERE completamente lleno. El pregonero reconoció que, aunque conocía el Carnaval por referencias familiares y amistades, hacía años que no lo vivía de primera mano. “Tengo familia, mi primo viene todos los años, me ha contado un montón de cosas. Tengo amigos que han venido. Yo vine un año en la universidad, pero no me acuerdo de mucho porque hace mucho tiempo ya”, explicó. En cuanto a sus planes para la noche, dejó claro que piensa disfrutarla intensamente. De hecho, aseguró que “hasta que el cuerpo aguante”. Y fiel a su faceta digital, no descartó compartir momentos en redes sociales, en las que acumula cientos de miles de seguidores.
Con este multitudinario pregón en el CERE, Miguelturra inaugura oficialmente unos días de música, color, tradición y diversión que prometen llenar cada rincón del municipio. El primer paso ya está dado; ahora, la calle espera para que el Carnaval despliegue toda su magia. Y el deseo común es que el tiempo acompañe.