Las calles de Miguelturra han vivido este viernes 20 de febrero una de sus jornadas más esperadas con la celebración de los desfiles escolares del Carnaval, que han congregado a cientos de vecinos así como a otros tantos niños y niñas tras el aplazamiento obligado por la lluvia de la pasada semana. El buen tiempo ha permitido lucir en todo su esplendor el trabajo de meses realizado en las aulas, confirmando que el relevo generacional de la máscara callejera está más que garantizado.
Desde primeras horas, el ambiente festivo se ha adueñado del municipio. Alumnado, profesorado y familias se han volcado en una jornada que ha llenado de vida cada rincón, con música de charangas, disfraces elaborados y un ambiente marcado por la ilusión de los más pequeños.
Uno de los aspectos más destacados ha sido la vinculación del Carnaval con los proyectos educativos de cada centro, lo que ha dado lugar a desfiles con identidad propia:


Así, el colegio Clara Campoamor ha apostado por un “Carnaval Mitológico”, representando dioses y seres mitológicos dentro de un proyecto anual que también se trabaja en otras fechas clave del calendario escolar.
El colegio María Elena Maseras ha llevado a la calle el arte como hilo conductor del curso, con Infantil caracterizado como pintura, el primer ciclo como escultura y el resto como arquitectura.
El colegio Benito Pérez Galdós ha realizado un viaje por la historia, desde cavernícolas hasta la edad contemporánea, mostrando las civilizaciones más representativas.
El colegio Santísimo Cristo de la Misericordia: ha recreado los cuatro elementos —tierra, agua, aire y fuego—, vinculándolos además a valores humanos como sostener, dar vida, liberar y transformar.
El colegio Nuestra Señora de la Merced: ha centrado su temática en la cocina, con cada clase representando un alimento diferente, dentro del proyecto de Educación Infantil.
El colegio El Pradillo ha llenado las calles de magia con su propuesta ‘Abracadabra, la magia de aprender’, con simpáticos magos como protagonistas.

Los distintos recorridos han estado arropados por cientos de vecinos, convirtiendo la mañana en una auténtica fiesta colectiva. La colaboración entre centros educativos, AMPAs y el Ayuntamiento ha sido clave para que, pese al cambio de fecha, la jornada se haya desarrollado con total éxito y una participación masiva.
Desde la organización se ha querido agradecer especialmente el esfuerzo de toda la comunidad educativa, cuya implicación ha permitido transformar el aplazamiento en una de las mañanas más brillantes y participativas de los últimos años.
