El pregón de la Semana Santa de Miguelturra 2026, previsto para la tarde del pasado sábado, no pudo celebrarse finalmente debido al fallecimiento de la madre del pregonero designado, Víctor Manuel Sánchez Alañón, circunstancia que obligó a suspender el acto previsto dentro del calendario cuaresmal de la localidad. Así, tras la misa de la tarde, celebrada en la parroquia, Ana de Toro, en representación de la Asociación de Hermandades de la localidad, fue la encargada de introducir el acto y explicar a los asistentes la situación, trasladando el motivo de la suspensión del pregón y recordando el compromiso del pregonero con la Semana Santa churriega.
A continuación, el párroco de Miguelturra, José Manuel Llario, dirigió un rezo conjunto, en un ambiente de recogimiento y acompañamiento hacia el pregonero y su familia en estos momentos difíciles.
Posteriormente, Gisela Roco tomó la palabra para leer una reflexión espiritual centrada en el significado de la Cuaresma y el camino hacia la Semana Santa, inspirada en textos de san Manuel González. Durante su intervención, se destacó la idea de la vida cristiana como “un viaje de ida y vuelta que empieza en Cristo y termina en el pueblo, y vuelve del pueblo a Cristo”, subrayando el papel de las hermandades como comunidad de fe que sale a la calle para manifestar su devoción.
En el texto leído se puso también en valor la belleza de la diversidad dentro de las hermandades, desde los niños que comienzan a participar en las tareas más sencillas hasta quienes portan los pasos o acompañan los cortejos procesionales, todos unidos por el mismo fervor y amor a Cristo.
La reflexión concluyó recordando que la verdadera esencia de este camino no se limita a las celebraciones o procesiones, sino que también se expresa en la caridad, el compromiso con los demás y el servicio a quienes sufren, entendiendo ese esfuerzo como una forma de “cargar” la cruz de Cristo en la vida cotidiana.
De este modo, el acto previsto como pregón se transformó en un momento de oración y meditación comunitaria, marcando igualmente el inicio del camino espiritual de la Cuaresma en Miguelturra antes de la llegada de la esperada Semana Santa.

