Las IV Jornadas Culturales del Carnaval de Miguelturra continuaron en la mañana de este sábado con una intensa programación a través de diferentes ponencias divulgativas que volvieron a poner el foco en los orígenes históricos, simbólicos y artísticos del Carnaval, combinando investigación, reflexión cultural y una vertiente más práctica ligada a la creación contemporánea.
El historiador miguelturreño José Ramón González abrió la sesión con una intervención centrada en los orígenes medievales del Carnaval, estableciendo una comparativa entre la fiesta actual y la que se vivía entre los siglos XIV y XV, en plena Baja Edad Media. González explicó que Carnaval y Cuaresma no eran conceptos opuestos, sino elementos complementarios, dos caras de una misma realidad humana, idea que se refleja claramente en textos clásicos como el Libro de Buen Amor, del Arcipreste de Hita. A través del arte, la literatura, la pintura o los grabados, el historiador invitó al público a descubrir qué elementos de aquel Carnaval primitivo siguen vivos hoy, avanzando que, probablemente, han pervivido más de los que imaginamos.
A continuación, el investigador miguelturreño Rafael Sánchez Espinosa centró su ponencia en el Jueves Lardero, una festividad de origen medieval poco conocida en Miguelturra pero estrechamente vinculada al ciclo carnavalero en muchos territorios. Sánchez Espinosa explicó su carácter festivo previo a la Cuaresma, asociado a la comida colectiva y a la salida al campo, pero también a profundos cambios simbólicos, como la inversión de roles sociales o la figura del rey del Carnaval o rey de los locos, que era juzgado y ejecutado simbólicamente. Aunque el Jueves Lardero no se celebra como tal en Miguelturra, el investigador destacó claras conexiones con tradiciones locales, especialmente en el ámbito alimentario y en rituales como los Judas y dómines.


El escritor e investigador Julio Espadas, natural de Piedrabuena, ofreció una mirada más amplia y reflexiva sobre el Carnaval antiguo, medieval y moderno, poniendo el acento en el concepto del “mundo al revés”, eje central de su ponencia. Espadas recordó que, en sociedades duras y desiguales, el Carnaval se convertía cada año en un espacio de utopía, libertad y abundancia, donde se suspendían temporalmente las normas. Su intervención concluyó con la lectura de un pasaje de su libro Tiempo de Carnaval, publicado en 2003 y vinculado emocionalmente al Carnaval de Miguelturra.
La mañana se cerró con una ponencia de carácter más práctico a cargo de Bernardo Ballesteros, diseñador gráfico, vecino de Miguelturra y natural de Membrilla, además de doble ganador del concurso de carteles del Carnaval de Miguelturra. Ballesteros explicó que su charla se centró exclusivamente en la creación del cartel de Carnaval, ofreciendo herramientas creativas, consejos técnicos y errores habituales, desde su experiencia como participante y jurado. Durante su intervención repasó sus carteles ganadores, el de 2024, protagonizado por sardinas disfrazadas como reflejo de la diversidad carnavalera, y el de 2025, inspirado en la figura del Alhiguí, al que representó como un gigante sobre la Torre Gorda, reivindicando su importancia simbólica dentro del Carnaval churriego.

Tras esta completa sesión matinal, las IV Jornadas Culturales del Carnaval de Miguelturra continúan durante la tarde con otras tres conferencias y un pase pase de las visitas teatralizadas de Flauti Flauti.