Casi 500 escolares de Miguelturra convierten el Clara Campoamor en una fiesta del datchball

Los escolares de Miguelturra han vuelto a disfrutar del datchball con la celebración del IV Torneo Escolar. Una cita ya consolidada que ha tenido lugar esta semana en el colegio Clara Campoamor y que ha reunido a alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria de todos los centros educativos de la localidad.

Durante tres jornadas consecutivas, el torneo ha contado con una amplia participación. El miércoles compitieron los cursos de 4º, el jueves los de 5º y este viernes ha sido el turno de 6º de Primaria, tal y como ha explicado Javier Jiménez, profesor de Educación Física del centro y coordinador provincial de datchball. En total, han pasado por las instalaciones cerca de 500 escolares. Cada día, los participantes se dividían en 16 equipos distribuidos en ocho canchas. Unos equipos formados por chicos y chicas de todos los colegios, que se mezclaban y que iban cambiando de integrantes a medida que avanzaba la mañana, recalcando el espíritu de convivencia de esta actividad.

Jiménez ha destacado que el datchball es “un deporte nuevo que va mucho más allá del balón prisionero”, ya que se trata de una disciplina de cancha dividida, carácter mixto y con una dinámica cambiante, en la que el terreno de juego se reduce progresivamente, aumentando así la intensidad, la velocidad y la emoción de los partidos.

Uno de los aspectos más relevantes del torneo ha sido su enfoque educativo. “Aquí no solo juegan, aquí se educa en deporte”, ha subrayado el docente, quien ha puesto en valor que los propios alumnos asumen diferentes roles como árbitros, entrenadores o preparadores físicos. De hecho, sólo en la mañana de este viernes, cerca de 200 niños estado jugando de manera autónoma, organizándose sin la intervención directa de adultos, lo que evidencia el éxito de la metodología aplicada.

En este sentido, Jiménez ha resaltado la importancia de la educación deportiva como herramienta pedagógica, capaz de generar experiencias como “cuatro horas de juego ininterrumpido sin ningún problema”, algo que ha sorprendido incluso al profesorado de otros centros participantes.

Más allá de la competición, el torneo ha tenido un marcado carácter de convivencia. “No buscamos ganar, sino que los chicos convivan, aprendan a relacionarse, a trabajar en equipo, a negociar y a resolver conflictos”, ha explicado. Unos objetivos que, según el coordinador, se están cumpliendo con éxito, demostrando que el datchball es mucho más que un deporte: es una herramienta educativa de gran valor.

El Clara Campoamor, considerado ya cuna del datchball en la provincia de Ciudad Real, vuelve así a convertirse en el epicentro de una actividad que combina deporte, educación y convivencia entre los más jóvenes de Miguelturra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos
Responsable Francisco Sánchez Rivas +info...
Finalidad Gestionar y moderar tus comentarios. +info...
Legitimación Consentimiento del interesado. +info...
Destinatarios Automattic Inc., EEUU para filtrar el spam. +info...
Derechos Acceder, rectificar y cancelar los datos, así como otros derechos. +info...
Información adicional Puedes consultar la información adicional y detallada sobre protección de datos en nuestra página de política de privacidad.