El flamenco tendrá un protagonismo destacado en la programación cultural de Miguelturra con la actuación del guitarrista, cantaor y compositor Ricardo Fernández del Moral, una de las figuras más reconocidas del panorama actual, que ofrecerá un concierto este sábado 9 de mayo desde las 22h en la Plaza del Cristo.
La cita, impulsada por el área de Cultura del Ayuntamiento junto a la Red de Artes Escénicas y Música de Castilla-La Mancha, se enmarca dentro de las celebraciones en honor al Santísimo Cristo de la Misericordia, reforzando la apuesta por una programación que combina tradición y propuestas culturales de calidad.
Natural de Daimiel, Ricardo Fernández del Moral está considerado como uno de los grandes exponentes del flamenco manchego, un artista que ha sabido dignificar y proyectar el cante de La Mancha dentro y fuera de la región. Su perfil destaca por una versatilidad poco habitual, ya que aúna en un mismo escenario la faceta de cantaor y guitarrista, acompañándose a sí mismo con una técnica depurada y una gran carga expresiva.
Su propuesta artística se caracteriza por un profundo respeto a la tradición, con un repertorio que ahonda en los cantes más puros del flamenco, al tiempo que recupera estilos propios de la tierra, como los fandangos manchegos, además de abordar palos como las tonás o seguiriyas con una marcada personalidad. Todo ello conforma un directo íntimo y contundente, en el que prima la autenticidad y la conexión con el público.
La trayectoria de Fernández del Moral dio un salto definitivo en 2012, cuando logró el máximo reconocimiento en el Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión, uno de los certámenes más prestigiosos del flamenco, donde obtuvo el Gran Premio del Jurado, además de otros galardones destacados. Desde entonces, ha llevado su arte a escenarios de toda España y del ámbito internacional, consolidándose como un referente del género.
Su presencia en Miguelturra supone una oportunidad única para los aficionados y para el público en general de disfrutar de un artista que representa la esencia más pura del cante jondo desde la perspectiva manchega, en una actuación que se perfila como uno de los momentos culturales más destacados del fin de semana grande del Cristo.

