El Club de Gimnasia Rítmica Volaverunt de Miguelturra puso este lunes el broche final a una temporada repleta de trabajo, crecimiento y éxitos deportivos con su ya tradicional exhibición de fin de curso. Una cita que volvió a demostrar el arraigo de esta disciplina en la localidad y que consiguió llenar, una vez más, las gradas del Pabellón Ernesto Arévalo de familiares y aficionados que no quisieron perderse la oportunidad de disfrutar del talento de las jóvenes gimnastas.
Alrededor de 70 deportistas participaron durante cerca de dos horas de espectáculo, ofreciendo actuaciones tanto individuales como grupales que permitieron mostrar la evolución y el trabajo desarrollado a lo largo de toda la temporada. Coreografías llenas de color, música y precisión se sucedieron sobre el tapiz ante el aplauso constante del público.

La exhibición sirvió también para poner de manifiesto el excelente momento que atraviesa el club miguelturreño. Y es que el Volaverunt continúa creciendo año tras año, tanto en número de gimnastas como en resultados deportivos, consolidándose como una de las entidades de referencia de la gimnasia rítmica en la provincia. Gran parte de este crecimiento lleva el sello de sus entrenadoras, Mercedes Calvo y Susana Barrera, figuras fundamentales en la evolución de una entidad que esta temporada ha vuelto a acumular importantes logros deportivos.
Entre los hitos más destacados del curso se encuentran la participación de tres gimnastas del club, Olivia Yébenes, Vega González y Ariadna González, en el Campeonato Nacional Base celebrado en Oviedo, así como la presencia del Volaverunt en la Copa de España Base de Conjuntos, o la clasificación de todas sus gimnastas para la Fase Final de la Liga Promesas, además de las numerosas medallas obtenidas en el Campeonato Provincial y, más recientemente, las 17 preseas conquistadas en el I Torneo Rítmica Alegría disputado en el Quijote Arena de Ciudad Real.


Pero más allá de los resultados deportivos, la tarde estuvo marcada por la emoción. Y es que esta exhibición sirvió también para despedir a dos gimnastas muy queridas dentro de la entidad: Ariadna Rivas y Emma Torres, que recibieron el cariño de compañeras, entrenadoras y familiares.
Durante el acto, Mercedes Calvo les dedicó unas emotivas palabras: “Hoy es un día de emociones encontradas para todo. Nos toca despedir a dos gimnastas extraordinarias. Dos compañeras incansables y, sobre todo, dos personas que han dejado una huella imborrable en este club”.

La entrenadora destacó además la exigencia de una disciplina como la gimnasia rítmica y puso en valor los valores que ambas deportistas han representado durante su trayectoria. “La gimnasia es un deporte precioso, pero también uno de los más exigentes que existen. Nos enseña el valor de la disciplina, el compañerismo y la resiliencia. Y hoy hay dos nombres que reflejan perfectamente estos valores: Ariadna y Emma”.

Las lágrimas, los abrazos y las muestras de cariño fueron constantes durante una despedida que volvió a evidenciar que el Volaverunt es mucho más que un club deportivo. Una gran familia que celebra unida los éxitos y que acompaña a sus integrantes en cada etapa de su camino, tal y como quedó reflejado en una exhibición que cerró una temporada para el recuerdo.
