El IV Clínic de Verano de Fútbol Sala ha puesto el punto final a una intensa semana de aprendizaje, deporte y convivencia en Miguelturra, consolidándose como una de las actividades estivales de referencia para los jóvenes aficionados a este deporte. Un total de 50 niños han participado en esta edición, una cifra que ha superado las previsiones iniciales de la organización. En un primer momento, el club había ofertado 40 plazas, aunque la elevada demanda obligó a ampliar el número de participantes para que ningún niño se quedara sin disfrutar de la actividad.
Durante toda la semana, desde el lunes y hasta este viernes, los participantes han desarrollado sus entrenamientos en dos sedes. Los más pequeños han trabajado en el pabellón del colegio El Cristo, mientras que los mayores han realizado las sesiones en el Pabellón Ernesto Arévalo, siempre acompañados por los monitores del club.
Las jornadas se han desarrollado en horario de 9h a 14h. Durante las tres primeras horas, los jóvenes deportistas han realizado ejercicios técnicos y tácticos, perfeccionando aspectos del juego y aprendiendo nuevos conceptos del fútbol sala. Tras una pausa para reponer fuerzas, el grupo se desplazaba diariamente a la Piscina Municipal, donde concluían la mañana con actividades de ocio y convivencia. Como recuerdo de su paso por el clínic, todos los participantes han recibido una camiseta y una toalla conmemorativas.

El éxito de esta cuarta edición refleja el buen momento que atraviesa el fútbol sala base en Miguelturra. La cantera del club continúa creciendo y la próxima temporada ampliará su estructura deportiva, incorporando un nuevo equipo cadete y un equipo juvenil que se sumarán a los actuales conjuntos alevín e infantil.
Esta ampliación permitirá completar la formación de los jóvenes jugadores y reforzar la base del equipo federado, que afrontará la próxima campaña tras haber logrado el ascenso de categoría en la temporada recién finalizada.

