Las calles de Miguelturra volvieron a convertirse este domingo en escenario de fervor, tradición y sentimiento con motivo del día grande de las fiestas patronales en honor al Santísimo Cristo de la Misericordia. A pesar de la lluvia que arreció durante todo el día y de la incertidumbre creada, la salida procesional del patrón congregó a cientos de vecinos y devotos en una jornada marcada por la solemnidad y la participación institucional y religiosa.
La programación dominical comenzó desde primera hora de la mañana con la tradicional recogida de las Banderas Gremiales, que este año se realizó de una manera diferente y especial. Y es que por primera vez este pasacalles se realizó sin portar las banderas «por motivos de conservación ante las inclemencias meteorológicas», como han explicado a través de sus redes sociales. A pesar de ello, se pudo llevar a cabo, dando inicio a una intensa jornada de actos litúrgicos y ceremoniales que continuaron con la Solemne Función celebrada a mediodía.
Ya por la tarde tuvo lugar la concentración de autoridades en las inmediaciones del Ayuntamiento. Junto al alcalde, Luis Ramón Mohíno, estuvieron presentes la concejala de Cultura y Festejos, Carmen María Mohíno, así como otros representantes municipales. También participaron el presidente de la Hermandad del Cristo de la Misericordia, José Luis Barba; miembros de las juntas directivas de las hermandades de Pasión y Gloria de la localidad; y las tradicionales banderas gremiales. Entre los asistentes destacó además la presencia de Rodrigo Díaz, recientemente nombrado Paisano Singular 2026, quien quiso acompañar al patrón en una de las jornadas más señaladas de las fiestas patronales.
La comitiva puso rumbo a la ermita del Cristo acompañada por la Agrupación Musical Santísimo Cristo de la Piedad y la Banda Sinfónica, encargadas de aportar su música a la procesión. Y por fin pasadas las 21h se produjo la salida del Santísimo Cristo de la Misericordia desde su ermita.
Tras la llegada de la imagen nuevamente a su ermita, un espectáculo de fuegos artificiales puso el broche final al día central de las fiestas patronales, cerrando una jornada especialmente significativa tanto para la Hermandad como para los fieles y devotos churriegos.
Los actos religiosos y festivos continuarán durante los próximos días de mayo hasta la subida del Cristo a su retablo en el altar mayor, prevista para el próximo domingo 24 de mayo, manteniendo viva una tradición profundamente vinculada a la historia y las raíces de Miguelturra.

