La Plaza de la Virgen volvió a quedarse pequeña este miércoles por la noche para acoger una de las actividades más esperadas y multitudinarias de las Ferias y Fiestas de Miguelturra en honor a Nuestra Señora de la Estrella: el tradicional bingo solidario organizado por el Grupo Joven de la Virgen de la Estrella.
Una cita que cada año gana más adeptos y que, en esta edición, volvió a demostrar que se ha convertido ya en una de las noches imprescindibles del programa festivo. Las sillas dispuestas en la plaza para los diferentes actos resultaron, una vez más, claramente insuficientes ante la avalancha de vecinos y vecinas que acudieron dispuestos a disfrutar de una velada diferente en compañía de familiares y amigos.
Y es que los participantes llegaron perfectamente preparados para la ocasión. Sillas de camping, mesas, neveras, aperitivos e incluso pizzas ocuparon buena parte de la plaza, convertida por unas horas en un improvisado punto de encuentro en el que cada familia y cada grupo de amigos se organizó para que no faltara de nada durante una noche de diversión, convivencia y, por supuesto, mucha emoción.


Pasadas las 21:30h, y con cientos de personas ya ocupando prácticamente todo el entorno de la Plaza de la Virgen, comenzaba el primero de los seis bingos programados. Los cartones, a un precio de un euro, se convirtieron entonces en los grandes protagonistas de la noche. Los propios miembros del Grupo Joven de la Congregación de la Virgen de la Estrella fueron los encargados de ir cantando cada una de las bolas. Y, como manda la tradición, el bullicio habitual de la plaza se transformaba en absoluto silencio cada vez que comenzaban a salir los números.
La concentración era máxima entre quienes seguían atentamente sus cartones, pendientes de completar la combinación ganadora. La tensión se palpaba en el ambiente a medida que se acercaba el esperado ‘¡bingo!’, un grito al que le sucedían los pertinente abucheos -siempre con mucha guasa-. Y es que los nervios convivieron durante toda la noche con las risas y los buenos momentos compartidos.
Además, como es habitual, la propuesta contó con el respaldo y la colaboración de numerosas empresas y establecimientos de Miguelturra, que hicieron posible confeccionar los diferentes lotes de regalos con los que se premiaba cada bingo. Dulces, prendas de ropa, vales regalo y otros productos fueron poniendo el aliciente añadido a esta actividad. Así, mientras unos participantes celebraban haber conseguido cantar bingo y llevarse un premio a casa, otros continuaban intentándolo en la siguiente partida. Porque en realidad, en una noche como esta, lo importante era participar y disfrutar de una actividad que reúne a personas de todas las edades y que se ha convertido en todo un clásico de las fiestas churriegas.


Uno de los momentos más especiales de la noche llegó con la sexta y última partida, que contó con dos invitados de excepción. Los Churriegos Ejemplares 2026, Rita Gómez y Julián Rodrigo, fueron los encargados de tomar el micrófono y cantar el último bingo de la velada. Su presencia añadió un toque especial a una noche que ya se había convertido en una auténtica fiesta de convivencia. Como no podía ser de otra manera, también en esta última partida los cartones se alzaron como protagonistas y el silencio se apoderó de la plaza mientras Rita y Julián iban anunciando los números.
Cerca de la medianoche llegaba el momento de poner el punto final a los seis bingos. Pero todavía quedaba uno de los momentos más esperados de la noche: la rifa de una gran televisión, que puso el broche de oro a una velada que se prolongó durante varias horas.

El resultado volvió a ser rotundo. La Plaza de la Virgen se llenó hasta prácticamente no dejar un hueco libre, confirmando el enorme poder de convocatoria de este bingo solidario y el cariño con el que los vecinos de Miguelturra responden cada año a las propuestas del Grupo Joven de la Virgen de la Estrella, que en la tarde de este jueves -de 18h a 20h en la Plaza de la Virgen- llevará a cabo la ya tradicional gymkhana para los más pequeños.
De esta forma, en la noche de este miércoles los cartones volvieron a ser la excusa perfecta para reunirse, cenar, reír, compartir y disfrutar de las fiestas.

