El IX Clínic de Verano del Club Baloncesto Miguelturra llegó este domingo a su fin tras una intensa semana de actividad en la que cerca de medio centenar de niños y niñas disfrutaron de entrenamientos, juegos y convivencia. La clausura tuvo como protagonistas las finales del tradicional torneo 3×3, los concursos de habilidades y triples así como la entrega de premios, poniendo el broche a una de las citas deportivas más consolidadas del verano en la localidad.
La actividad comenzó el pasado 20 de julio y, durante toda la semana, el Pabellón Ernesto Arévalo acogió las sesiones matinales del campus. Un total de 48 participantes, nacidos entre 2011 y 2018, trabajaron distribuidos en cuatro grupos de edad bajo la supervisión de ocho monitores, combinando la mejora técnica y táctica con juegos y actividades lúdicas.
El programa también incluyó momentos de ocio fuera de la pista. Cada jornada finalizaba con una visita a la Piscina Municipal, mientras que el jueves los participantes disfrutaron de una excursión a las Playas del Vicario, donde, tras un entrenamiento a primera hora, compartieron un día de baño, comida y convivencia.
El fin de semana estuvo reservado para las actividades más esperadas por los jóvenes jugadores, con los concursos de habilidades y triples además del torneo 3×3, que volvió a convertirse en el gran atractivo del clínic antes de la entrega de trofeos y reconocimientos.
Durante la clausura estuvo presente el concejal de Deportes, Emiliano Domínguez, quien destacó que este clínic se ha convertido en «uno de los eventos deportivos ya consolidados en el verano churriego». El edil subrayó que la iniciativa va más allá del aprendizaje deportivo, ya que favorece la convivencia entre jugadores, familias, el club y los vecinos de la localidad.
Domínguez también puso en valor la temporada realizada por el Club Baloncesto Miguelturra, asegurando que ha sido «todo un éxito a nivel deportivo» y destacando el crecimiento experimentado por la entidad. En este sentido, definió el clínic como «el broche perfecto» al curso, al servir como punto de encuentro para los integrantes del club y para quienes se incorporan por primera vez a la práctica del baloncesto.
Asimismo, reiteró el respaldo del Ayuntamiento al trabajo que desarrolla la entidad deportiva y agradeció la implicación de monitores, familias, patrocinadores y empresas colaboradoras, cuyo apoyo, señaló, resulta fundamental para que este tipo de actividades puedan llevarse a cabo.
Por su parte, el directivo del Club Baloncesto Miguelturra y presidente del AMPA de la entidad, Julio Barbero, calificó la novena edición del clínic como «un éxito total«. Además de destacar la participación de 48 jugadores y ocho monitores, puso en valor el trabajo realizado por los miembros de la directiva y el ambiente vivido durante toda la semana.
Barbero aseguró sentirse «muy feliz» por el desarrollo del campus, aunque reconoció la tristeza que supone poner fin a una actividad que definió como una gran experiencia de convivencia. De cara a la próxima temporada, expresó su deseo de seguir creciendo como club y continuar ampliando «esta familia tan bonita» que, afirmó, se ha creado en torno al baloncesto en Miguelturra.
Con esta novena edición, el Clínic de Verano del Club Baloncesto Miguelturra vuelve a cerrar sus puertas confirmando el buen momento que atraviesa la cantera del baloncesto local y reforzando los lazos entre jugadores, familias, club e instituciones.

